Clínica Lillo

Diástasis abdominal: recuperar el abdomen después del embarazo con fisioterapia

Durante el embarazo los músculos rectos del abdomen se separan para dar espacio al bebé. Cuando esa distensión no se corrige y queda un espacio entre ambos músculos hablamos de diástasis abdominal. Aunque es más frecuente en el postparto, también puede aparecer en hombres o en personas con sobrepeso.

¿Cómo reconocer la diástasis?

  • Barriga de posparto persistente, sensación de abdomen abultado que no mejora pese a la pérdida de peso.
  • Dolor lumbar o pélvico causado por la debilidad en el core.
  • Inestabilidad y problemas digestivos; la separación compromete la estabilización de la columna e incluso pueden aparecer hernias umbilicales.
  • La diástasis no siempre se corrige sola, por lo que acudir a un profesional especializado es fundamental.

Beneficios de la fisioterapia de suelo pélvico

En Clínica Lillo Fisioterapia contamos con especialistas en suelo pélvico que te acompañarán en la recuperación. Nuestros tratamientos permiten:

  • Recuperar la fuerza del core reactivando la musculatura profunda abdominal y del suelo pélvico. Esto ayuda a cerrar la separación y mejora la estabilidad del tronco.
  • Prevenir y aliviar el dolor lumbar, equilibrando la musculatura y reduciendo significativamente las molestias.
  • Mejorar la postura y reducir tensiones en cuello, hombros y zona lumbar.
  • Diseñar ejercicios personalizados; cada caso es diferente y evitamos ejercicios que podrían empeorar la separación, como abdominales tradicionales o entrenamientos de alto impacto.
  • Reforzar el suelo pélvico para tratar la incontinencia urinaria asociada a la diástasis.
  • Inculcar hábitos saludables, enseñando cómo levantarse de la cama, coger peso o respirar sin aumentar la presión intraabdominal.

¿Qué ejercicios solemos recomendar?

  • Activación del transverso abdominal y respiración diafragmática, imprescindibles para proteger la zona.
  • Ejercicios hipopresivos y de core profundo bajo supervisión profesional.
  • Puentes de glúteos y elevaciones de pelvis, que fortalecen la cadena posterior y estabilizan la zona lumbar.
  • Deslizamientos de talón y movimientos controlados de piernas para trabajar la estabilización sin aumentar la separación.
  • Evitamos siempre los ejercicios que generan presión interna, como abdominales tradicionales, planchas frontales sostenidas o levantamientos de grandes pesos.

¿Cuándo acudir al fisioterapeuta?

Lo ideal es comenzar el tratamiento cuanto antes, con autorización médica, pero nunca es tarde para trabajar la diástasis. Incluso años después del parto o en hombres con sobrepeso, la fisioterapia puede mejorar los síntomas y tu calidad de vida. Señales de alarma que indican la necesidad de acudir a un especialista son sentir un “hueco” o abultamiento en el abdomen al hacer fuerza, debilidad abdominal, dolores de espalda o problemas digestivos o incontinencia tras el parto.

En Clínica Lillo Fisioterapia en Majadahonda te ofrecemos un programa integral de rehabilitación para que recuperes tu abdomen y tu bienestar. Si te reconoces en estos síntomas, no dudes en consultarnos.